En estos tiempos modernos, donde la comunicación entre los seres humanos fluye de forma inmediata, muchas veces, no se tiene el conocimiento de las bases que nos forjan para exigir derechos, como para el tener obligaciones, siendo que estos surgen dependiendo de los atributos de la personalidad de cada persona.

La personalidad lleva implícitas ciertas cualidades que le son propias, por su misma naturaleza, a estas cualidades se les denominan atributos de la personalidad, se puede definir como: las cualidades que, desde el punto de vista jurídico, deben tener los individuos y que los distinguen unos de los otros.

Las personas físicas o seres humanos, tienen los siguientes atributos:

  1. Nombre;
  2. Domicilio
  3. Estado Civil y Político;
  4. Patrimonio y
  5. Capacidad



EL NOMBRE

Puesto que el nombre, es la denominación verbal o escrita de la persona, sirve para distinguirla de las demás que forman el grupo social, haciéndola, en cierto modo, inconfundible. Es el signo que distingue a una persona de las demás en su relaciones jurídicas y sociales.

Además, el nombre civil se compone del nombre propio (Gabriel, José, etc.) y el nombre de familia o apellidos (Rodríguez, Fernández, Martínez, etc.).

Por un lado, el modo de adquisición del nombre de familia es la filiación, mientras que el nombre propio se impone a la persona por la voluntad de sus familiares; el de la familia, viene determinado forzosamente, sin que pueda cambiarse por capricho.

Así mismo, el nombre patronímico o de familia no pertenece en propiedad a una persona determinada, sino que es común a todos los miembros de la familia, por lo que para determinar el de cualquier persona es preciso no solamente poder ligar legalmente a una familia determinada, sino, además, conocer el nombre que llevan los miembros de dicha familia.



Cabe destacar que el nombre se encuentra protegido por el derecho y en este sentido se dice que toda persona tiene derecho al nombre. Por lo regular, en cada entidad federativa, el Código Civil, es el que dispone que en el acta de nacimiento de la persona física deben constar, necesariamente, el nombre y sus apellidos.

Por lo que respecta al sobrenombre, alias o apodo, se tiene que es la designación que los extraños dan a una persona, tratando de ridiculizarla o caricaturizando algún defecto o cualidad de esta.

En cambio, el seudónimo. (Falso nombre) lo da a sí misma la persona, a diferencia del sobrenombre, que lo dan los extraños. El seudónimo es de uso común por los autores, artistas, escritores, políticos, periodistas, etc., con la finalidad de ocultar su verdadero nombre o distinguirse de los demás, tiene también la protección de la ley. Al elegirlo debe procurarse no lesionar intereses de terceros. No sustituye al verdadero nombre, el cual sigue siendo obligatorio para quien lo adopta en todos los actos de la vida civil.

Efectivamente el seudónimo sólo sirve para individualizar a su poseedor en ciertas manifestaciones de su actividad profesional y no en la vida jurídica misma; “es un nombre de uso especializado que está al margen del verdadero y que es jurídicamente protegido.[1]



EL DOMICILIO

El domicilio es el segundo atributo de la personalidad y se entiende por tal: el lugar donde reside una persona con el propósito de establecerse en él: a falta de éste, el lugar en que tiene el principal asiento de sus negocios, y a falta de uno y otro, el lugar en que halle. Así lo establece en su artículo 28 y el 29 del Código Civil Federal (CCF)

El CCF en su artículo 29 dispone que; se presume el propósito de establecerse en un lugar, cuando se reside por más de seis meses en él.

También el domicilio completa la identificación de la persona, que el apellido contribuye a asegurar; lo mismo que todo individuo tiene un nombre y un apellido, debe tener una sede legal en la se la ha de considerar siempre como presente, aun cuando de hecho se encuentre momentáneamente alejado de ella.

Según nuestro sistema jurídico civil, existen las siguientes clases de domicilio: el voluntario, el legal y el convencional.

  1. Domicilio Voluntario. Es aquel que la persona elige y puede cambiar a su arbitrio.
  2. Domicilio Legal. Es el lugar donde la ley le fija su residencia para el ejercicio de sus derechos y el cumplimiento de sus obligaciones, aunque de hecho no esté ahí presente.
  3. Domicilio Convencional. Es el que designa una persona para el cumplimiento de determinadas obligaciones.

Es conveniente distinguir entre domicilio, residencia y habitación.

Al mismo tiempo el derecho mexicano reconoce la posibilidad de tener varios domicilios cuando faculta para designar un domicilio convencional, sin embargo, el domicilio que se elige para el cumplimiento de determinadas obligaciones, no es, propiamente, un verdadero domicilio, sino una derogación convencional a los efectos normales del domicilio real, como es el caso del domicilio fiscal (Artículo 10 Código Fiscal de la Federación)



ESTADO CIVIL Y POLÍTICO

Considerando que el estado de las personas que es el “conjunto de las cualidades constitutivas que distinguen al individuo en la sociedad y en la familia. Estas cualidades dependen de tres hechos o situaciones que son: la nacionalidad, el matrimonio y el parentesco o afinidad”.[2] El Estado como atributo de la personalidad, es la posición que ocupa cada persona en relación:

Además, todas las personas actúan en su vida en relación a un grupo social, grupo de familia, y en manera más amplia, en la nación. Así, el estado civil (como pariente o como cónyuge) incorpora a cada persona a una familia determinada y el estado político (nacionalidad) adscribe a cada uno, al grupo político, que es la nación.

A partir de que cada persona desde el momento de su nacimiento, tiene un estado se debe contemplar las siguientes características:

  1. Indivisible. Porque cada persona tiene un solo estado, uno civil y político, que excluye cualquier otro contrario a él, respecto de una misma persona.
  2. Indisponible. Es decir, que no se puede transmitir por un acto de voluntad a otra persona y de este carácter deriva que el estado, no pueda ser objeto de transacción o de compromiso, ni pueda ser cedido en manera alguna.
  3. Imprescriptible. Significa que no se adquiere, ni el derecho a él desaparece, con el transcurso del tiempo.

Estado Civil.

Considerando que se le conoce también como estado de familia, ya que incorpora a una persona a un determinado grupo familiar, comprende el estado de cónyuge, y el pariente por consanguinidad, por afinidad o por adopción (el vínculo de la filiación sólo se da entre adoptante y adoptado).

Conviene destacar que la prueba más eficaz para comprobar el estado de familia, es el acta de Registro Civil correspondiente (de nacimiento, de matrimonio, de reconocimiento, de adopción, etc.). Pero en el caso de que los libros del Registro Civil se han destruidos, hayan desaparecido, sean mutilados o sus inscripciones sean ilegibles, el estado de familia puede ser comprobado por medio de otros documentos, testigos u otros medios de prueba que la ley autorice.



Estado Político.

Este atributo comprende la nacionalidad y la ciudadanía de las personas; es decir los derechos, prerrogativas, deberes y obligaciones de los nacionales frente a la nación que integran en conjunto; La nacionalidad y en general el estado político propiamente dicho (la ciudadanía) está constituida por un conjunto de deberes y obligaciones que se atribuyen a cada persona frente al Estado al que pertenecen.

De acuerdo con el artículo 30 de la Constitución, la nacionalidad se adquiere por nacimiento o por naturalización.

Para el caso de los mexicanos por nacimiento:

  1. Los que nazcan en territorio de la República, sea cual fuere la nacionalidad de sus padres
  2. Los que nazcan en el extranjero, hijos de padres mexicanos nacidos en el territorio nacional, de padre mexicano nacido en el territorio nacional, o de madre mexicana nacida en territorio nacional;
  3. Los que nazcan en el extranjero, hijos de padres mexicanos por naturalización, de padre mexicano por naturalización, o de madre mexicana por naturalización; y IV. Los que nazcan a bordo de embarcaciones o aeronaves mexicanas sean de guerra o mercantes.

Así pues, la nacionalidad es presupuesto del estado de ciudadanía de la persona física; las personas físicas son ciudadanos mexicanos, si reúnen los requisitos que señala el artículo 34 de la Constitución General de la República, siendo los siguientes:

La nacionalidad es la sujeción de la persona a una nación determinada y a sus leyes, e implica el derecho a la protección del Estado mexicano, particularmente frente a estados extranjeros. La nacionalidad, mexicana, asimismo atribuye la ciudadanía a las personas físicas que siendo mexicanos (por nacimiento o naturalización) han alcanzado cierta edad (dieciocho años) y tienen un modo honesto de vivir, para así poder intervenir conforme a los procedimientos democráticos en la formación de la voluntad estatal, particularmente para el ejercicio de derecho de voto y para desempeñar cargos públicos.



EL PATRIMONIO

En este atributo en especial, dado el entorno a su naturaleza existen dos teorías:

Por lo general se le atribuye al patrimonio un doble aspecto económico y jurídico, definiéndose el primero de estos sentidos como el conjunto de obligaciones y de derechos en su apreciación económica; y en el segundo, como el conjunto de relaciones jurídicas, activas y pasivas, pertenecientes a un sujeto que sean susceptibles de estimación de naturaleza pecuniaria.

El patrimonio es concebido por la teoría subjetiva o personalista, que es la que ha tenido mayor aceptación, como una cualidad sustantiva de la personalidad. De acuerdo con esta doctrina ha sido definido el patrimonio como; el conjunto de bienes o riquezas que corresponden a una persona o como conjunto de derechos y obligaciones que corresponden a un solo titular, pero afirmando, sin embargo, que cuando se habla de patrimonio como atributo de las personas se hace referencia más bien que al patrimonio, en su consideración económica-jurídica, a la capacidad patrimonial o de tener un patrimonio; es decir, a la facultad o aptitud potencial para adquirirlo.



Al mismo tiempo, en esta teoría se sostiene que el derecho de propiedad es el único derecho del cual patrimonio es susceptible de ser el objeto. En definitiva, el patrimonio es el conjunto de bienes de una persona considerados como formando una universalidad de derecho.

El concepto de patrimonio tiene un contenido económico: bienes y cargas apreciables en dinero; pero no es desde ese punto de vista que nos interesa, sino como la facultad o derechos inherente a toda persona para poseerlo. Es decir, como atributo de la personalidad.

  1. Derecho Civil, T. I, vol. I. P. 196 Cit. por DE PINA VARA, RAFAEL. ELEMENTOS DE DERECHO CIVIL MEXICANO. Introducción, Personas y Familia. Vol. I. 17ª ed. Ed. Porrúa. México 1992. p. 212.
  2. COLIN AMBROISE Y OTRO. CURSO ELEMENTAL DE DERECHO CIVIL. T I. Versión al Castellano de Demótilo de Buen, de la 2da. ed. Francesa. Ed. Reurs. Madrid 1952. p. 281. Cit. por GALINDO GARFÍAS IGNACIO Op. cit. supra (4) pp. 394-395, nota al pie 3.